miércoles, 26 de marzo de 2014

Primer aniversario del último viaje de Gabriel Moreno


Hoy me ha llamado Raquel para recordarme que hacía un año que Gabriel nos dejó.
La buena noticia es que su recuperación continúa progresando favorablemente.
Es el momento de estrenar el nuevo blog con el breve recordatorio que hice
como alternativa a los panegíricos del Sapo, un montaje en el que me negué a participar.
Lo dije bien “clarito”, de todas las formas posibles:
“El primer homenaje que hay que hacerle a Gabriel es editar, como se merece,
la versión completa del libro de las Dadas. Y después todo lo demás.
Todo lo demás, sin esa primera parte, no es mas que hipocresía, falsedad y oportunismo”


ANÉCDOTAS DE GABRIEL

Cuando pienso en Gabriel me acuerdo de los tiempos gloriosos del congreso de Lyon 76, cuando Gabriel era técnicamente insuperable. Poco después llegó la decepción infinita con Tamariz, cuando se adjudicó la autoría de Escorial 76.
Recuerdo como quería involucrarme en su furia, recordándome el Rito de Iniciación, la mnemónica, la película de la EMM y tantas otras cosas que se apropió indebidamente. Incluso se tiene enfadado conmigo por no enfadarme yo con Juan.

Yo estaba ya con los inicios de la Bsimb y poco podían afectarme los pequeños arañazos de Juan, pero a Gabriel le quitó todo, y toda posibilidad de destacar en el mundo de la magia, porque lo que Gabriel hacía solo podía hacerlo Gabriel.
La Gran Obra de Gabriel pasaba a ser un jueguecillo del Gran Maestro,
y esa indignidad, Gabriel no se la perdonó jamás.
Todavía en 2005, cuando el rodaje de magos como tu, la herida estaba abierta.
Mi compañera Carmen, que nada sabía del tema, captó el odio y el resentimiento
en cada comentario que Gabriel hacía sobre Tamariz.


Recuerdo también cuando llamó Arza para la primera Peza
“Gabriel y tu estáis de moda”
Para Gabriel fue una gran experiencia, pero cometió el error de creerse
que el aparente interés que despertó iba en serio.
Gabriel estaba convencido de que se iniciaba una nueva etapa
en la que por fin iba a ser reconocido por los magos.

En casa de Pequi, después del evento, tuve que hacer de malo e intentar bajarle de la nube a la que le había conducido el espejismo de un falso interés por su trabajo.

Incluso quería recuperar el número de Lyon.
Pero Gabriel, aquella baraja no existe. Nadie puede hacer ya aquellas dadas.
Yo si puedo, mira, mira… bueno, trabajándolas un poco.
Sin duda Gabriel podría recuperar las dadas del número de Lyon
con las barajas basura de ahora. Pero los demás no.
De hecho Wilson, con dadas convencionales, asombra actualmente a todos los magos… que no han conocido a Gabriel.

Le expliqué que nuestra única opción
era enfocarnos en el aspecto estructural y metafórico,
donde íbamos muy por delante.
Actualizar el antiguo Arte de la Cartas y recuperar las “Líneas Escénicas”
esbozadas en aquellos tiempos, a pesar de que el concepto aun no estaba formulado.

Gabriel confiaba en que al volver a Bulbuente iba a dar una conferencia en Zaragoza.
Estaba entusiasmado, y como en otras ocasiones se mosqueaba conmigo
por mi escepticismo, cuando le decía:
Mira Gabriel, en realidad no tenemos nada y la admiración del momento es puro humo.
Como así fue.

Gabriel nunca dio una conferencia en Zaragoza.
Al poco tiempo tuvo su primer derrame cerebral, del que no se enteró hasta que le dio el tercero. Y para entonces la recuperación era ya muy dificil.

Nuestra última convivencia en Santiago para ensayar una posible reaparición lo certificó.
Después la muerte de su  hermano menor y a continuación la de su madre.
Y la puntilla, la grave enfermedad que de repente atacó a Raquel.

Yo, desde una situación muy complicada, le di a los magos, en general,
la oportunidad de reparar la deuda impagable que tienen con Gabriel.
Y los magos miraron para otro lado. Esa es su responsabilidad.
Y la mía denunciarlo.

El libro de las dadas se editará.
Sin ese libro, la biblioteca de cualquier ilusionista estará incompleta.
Sin ese eslabón, que tanto impresionó a Ascanio, el Arte de las Cartas es inabordable.
Y así nunca saldremos del laberinto.


Santiago 13 dic 13

3 comentarios:

  1. He tenido la gran suerte de convivir largas temporadas con Grabriel en los últimos 10 años y puedo confirmar que todo lo dicho en este artículo es totalmente fiel a lo que pensaba el maestro.

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  2. Tuve la suerte de convivir con Gabriel y contigo. Estuve en casa de Gabi con Ezra y Oliverio estudiando las dadas los empalmes, el rito y otras cosas que amablemente nos enseñasteis. Viví contigo momentos difíciles en tu casa de cuatro caminos (la de tu madre creo)...aun tengo esos recuerdo y tus libros tus cartas dibujadas a mano...la voz de Gabriel y sus manos haciendo saltos imposibles... todo esto perdura en mis recuerdo, yo quede atrapado en el laberinto de las dadas...y eso que me avisaste. Te mando un fuerte abrazo!
    Leto

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  3. RESPUESTA A DOS VIEJOS AMIGOS

    Gracias por vuestros comentarios.
    Puede que algunos interpreten que este homenaje personal a Gabriel Moreno, en el primer aniversario de su partida, es un ataque.

    Nada mas lejos de la realidad.
    Solo es la constatación de hechos sobradamente conocidos y de un sentimiento que Gabriel tenía y que nunca le abandonó.

    La Verdad solo ataca a la Mentira y la Falsedad, en abstracto, y salvo que uno viva en ellas, nadie puede sentirse atacado.

    Me consta también la satisfacción de Ezra y Raquel que conocían estos sentimientos de su padre que tan profundamente le dañaron.

    Por eso insistí en publicar su libro, su gran obra, como un homenaje de todos los magos, para reparar el daño y restaurar su memoria, un acto simbólico en desagravio de esa profunda herida.
    Tal vez así no hubiera hecho falta recordar los hechos que siempre se han silenciado.

    Pero en lugar de eso, lo que hubo fueron maniobras oportunistas, como la de los Sapos, para aprovecharse de las circunstancias, como hicieron con la Posada, siguiendo la estela marcada por el Gran Maestro.

    Y hasta ahí podíamos llegar.

    El libro saldrá, después de la Batalla de los Dos Ríos, no como el homenaje de todos los magos sino por la voluntad de restaurar su memoria de los que le conocimos a fondo y, por eso, siempre notaremos su ausencia.
    El libro que entusiasmó a Ascanio es un escalón imprescindible que nos ha llevado a la Magia no Lineal, aunque como se decía en la introducción, parafraseando a Wittgenstein, la escalera había que tirarla…
    después de haber subido.

    No hacen falta mas comentarios. El silencio también es una respuesta

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