domingo, 6 de abril de 2014

NEUROCIENCIA 1: El Cerebro Humano



El cerebro es un órgano excepcional

Los magos antiguos, de hace 40 años, sabíamos que el efecto mágico se producía en lo profundo del cerebro, en sus fronteras con los otros mundos, por la sencilla razón de que a los perros no se les puede hacer magia.

Su complejidad es suficiente para que sus combinaciones tiendan a infinito, y en esas inmensidades hay líneas luminosas de creatividad, formas singulares de la Función de Azar, como sucede en el Espacio de Ordenaciones.

En el cerebro humano se imaginaron las pirámides como rampas de lanzamiento para el viaje al otro mundo, y se crearon las fórmulas mágicas que quedaron esculpidas en la piedra y en la arcilla de esas remotas civilizaciones que construían torres que llegaban hasta el cielo.

El cerebro humano puede conectarse con los centros luminosos de la galaxia y de mas lejos, absorber las líneas de fuerza de la energía oscura y saltar a otras dimensiones de la realidad, desplazando su punto de encaje de la percepción.

Ahora un nuevo ataque de la neurociencia lo deja a la altura de un mapa para leer el pensamiento.

Si eres un simpatizante neuromágico no debes seguir leyendo, porque no te va a gustar lo que sigue. Luego no me cuentes milongas, que avisado quedas.


LA NEUROCIENCIA ATACA DE NUEVO

Nuevo mensaje ultra-racionalista de la neurociencia, esta vez de la mano de Rafael Yuste en un programa delirante, patrocinado por el mismísimo Obama, premio Nobel de la Paz y Señor de Todas las Guerras. 'Si completamos el mapa del cerebro, podremos leer la mente'

Leer la mente, el sueño del Gran Hermano: le hacemos un mapa al terrorista de turno y no hay ni que molestarse en torturarlo. Y para los ilusionistas ni te cuento. Mapa del espectador y ya se la carta que libremente pensó.

¿Un mapa del cerebro para leer el pensamiento, o mas bien para implantar en el cerebro el pensamiento único que les conviene a los que encargan estas campañas propagandísticas? ¿Nos explicará ese mapa el porqué de la concepción racional que nos lleva a la destrucción?

Aunque metafóricamente no hace falta explicación. Está mas claro que el agua: lo que se pretende y a donde lleva esa pretensión… si la gente no despierta antes.

Mas claro todavía este titular a doble página en el Mundo, en la sección de ciencia (Sa 22 mar 14 pag50-51): En el cerebro no hay magia. Nuestros pensamientos son disparos de neuronas

Lo asombroso aquí no es que una ideología que niega la existencia del pensamiento mágico haga este tipo de afirmaciones. Lo asombroso es que algunos que pretenden llamarse magos apoyen una concepción de la realidad en la que la magia está excluida por completo.

Los neurocientíficos actuales me recuerdan aquellos otros sabios que negaban la esfericidad de la tierra porque no se veía su curvatura, o, mas reciente, aquellos que afirmaban que era el sol el que giraba porque era la realidad aparente, y además, se cargaban a los que decían lo contrario, para corroborar su amplitud de pensamiento.

Resulta pues que un buen día se le dispararon las neuronas a Platón y tuvo la ocurrencia del Mito de la Caverna. Otro día tuvo otro disparo y se dijo "vamos a escribir el Banquete".

Al mismísimo dios todopoderoso se le agitaron sus divinas neuronas y tuvo una ocurrencia: Inspiremos a estos seres de dos patas un libro sagrado para que se coman el coco durante unos milenios.

La verdad es que esta ideología sería un esperpento patético de no se que oculta un peligrosísimo neurofascismo, de fácil infiltración. La neurociencia es a la ciencia lo que la zumba al entrenamiento. Una estafa muy bien orquestada, millonariamente financiada.

Seguiremos con este análisis. Merece la pena recordar las campañas anteriores para ver que el nivel de agresión ha crecido exponencialmente.

2 comentarios:

  1. Esto de los mapas llegará tan lejos como experimentos del tipo "los hombres que miraban fijamente a las cabras". Sabemos del cerebro lo mismo que del Universo y los patéticos científicos siguen insinuando descubrir como se originó el universo chocando partículas a gran velocidad por un túnel. No hay nada más ridículo y hazmereír que la ciencia cuando es vista cien años después, lo malo es que en su momento contemporáneo da mucho caché.

    A mi viejo profesor de historía del instituto, hace ya treinta años, se le inflamaban la carótida y la yugular cuando decía que la llegada del hombre a la Luna era como el salto de una rana y se creía haber conquistado el Universo. Treinta años después ya van llegando a Marte a por piedras, pero el gran cerebro humano no tiene otra cosa que hacer que planear una nueva temporada de "gran hermano" en Marte, envíando gente que sabe que no podrá volver..., y lo gracioso es que hay tortas por ir.

    A la Magia verdadera, la que surgió con la vida en el universo mucho antes de que el hombre empezase a morar esta Tierra, desde luego, todo eso se la trae al pairo..., si los ilusionistas se hacen llamar magos, si los neurocientíficos creen saber como funciona el cerebro y por ende como el ilusionista consigue engañar al prójimo y en realidad ni uno ni el otro sería capaz de saber, nunca, ni lo que está pensando su perro tumbado en la esquina del comedor.

    El ilusionismo es una manera muy digna de ganarse la vida, yo mismo gano buen dinero cuando lo necesito por medio de mis actuaciones de ilusionismo en las comuniones de los niños o en las fiestas de los pueblos, e igual de digno es el otro trabajo que ejerzo haciéndo nóminas y contratos en un Centro de la Universidad, aunque aburridísimo, como digno es el trabajo de un barrendero de cualquier ciudad, pero querer presumir de ser Mago por saber cuatro trampillas del millón de las que disponemos cualquiera en internet, es como pensar que el digno barrendero después de acabar su jornada, va a montarse en la escoba e irse a su casa volando en ella. Los neurocientíficos están tan cerca de conseguir leer la mente de la gente como ellos de llegar a casa en sus escobas, desde luego.

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  2. NEUROCIENCIA Y ZUMBA
    Gracias por tu comentario, como siempre deliciosamente irónico en la forma y certero en el fondo.
    Por supuesto que los neurocientíficos estan a años luz de conseguir el mapa del cerebro que dicen estar a punto de lograr, pero puede que estén cerca de implantar en el cerebro de los ciudadanos votantes del sistema, el pensamiento que a sus jefes les interesa que tengan.

    Lo que a estas alturas, nadie que esté mínimamente despierto se puede creer es que dicho mapa tenga como objeto sanar el deterioro del cerebro de los ancianos, de la misma forma que la lucha contra la droga no tiene como objetivo la salud pública.

    Este tipo de campañas periódicas, primero la del hombre sin alma de Gazzaniga, después el mundo de zombis felices de Pinker y ahora el cerebro sin magia de Yuste, se producen paralelamente a descubrimientos científicos de mucha mas entidad, como ocurre ahora con las ondas gravitacionales.

    En realidad son campañas comerciales millonarias, tipo zumba, para presentar una ideología que busca crear esclavos “zombificados” que se crean libres, sean sumisos y actúen como fieles defensores del sistema que les oprime. Los esclavos romanos, conscientes de su esclavitud y sus derechos, eran infinitamente mas libres.

    Se trata de un proceso de agresividad creciente:

    Primero les quitamos el espíritu para que no se pierden en memeces, no sea que se pongan tristes por los pinchos que ponemos en la Frontera, luego les convencemos que viven en el mejor mundo posible para que no se tengan que preocupar de nada mas, y por último les negamos la magia, y ya les tenemos convertidos en el mapilla que hemos diseñado para ellos y así poder vivir nosotros como dioses, que para eso somos mas listos y encima no tenemos escrúpulos.

    No se si podré hacer ese análisis anunciado al final de la entrada, porque ahora que las nuevas herramientas están dispuestas, la Batalla de los Dos Ríos continúa.
    Porque zumba es similar a la neurociencia. Un parásito que vive de engañar a los incautos abducidos por una propaganda fraudulenta en la que se vende como entrenamiento lo que no es, lo mismo que la neurociencia vende como ciencia un montaje comercial que no es mas que humo.

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