sábado, 12 de julio de 2014

Lesn Combate. MALÉFICA 3: Luna de Sangre

La Luna de Julio 2014 viene teñida con la sangre de muchos niños asesinados. Todos sabemos poner Gaza en internet y las imágenes aparecen a raudales denunciando la perversión del sistema a escala planetaria.

Aquí parece que solo existe el ex-terrorismo de ETA pero nadie de la casta se atreve a condenar el terrorismo de estado practicado a gran escala por Israel, con el apoyo cómplice de las corruptas democracias occidentales.

Porque terrorismo es sembrar el terror en la población y eso es lo que hace Israel. Cuando el imperio solo se sostiene mediante una impostura que necesita prostituir el lenguaje y pervertir el orden de los valores, es que su tiempo se ha agotado.


En un lúcido artículo titulado “lo normal”, Juan José Millas se asoma a su ventana metafórica y todo lo ve normal: Un país con una monarquía contaminada por un grado de corrupción “normal”, un presidente de gobierno que engaña “lo normal”, una oposición que se opone “lo normal”

También los muertos en Gaza son “lo normal”

Ahí están las autoridades israelíes explicando que “lo normal”, es que mueran los niños , las mujeres y los ancianos, con una cara de criminales dentro de “lo normal” y por supuesto ninguno de los sinvergüenzas que nos gobiernan o aspiran a hacerlo dicen nada fuera de “lo normal” que es justificar los crímenes, valla a ser que se enfade el jefe y les de un tirón de orejas y ya no salgan mas en la foto.

Pero esta exuberancia del crimen de estado ya no es ni irónicamente normal. Ya no es ni siquiera terrorismo. Entra de lleno en la historia de la infamia como crímenes de guerra y genocidio contra un pueblo que tuvo la mala suerte de estar allí cuando se repartió el botín de guerra.

Pero ojo, estos no son los siux, no son los aztecas, no son esos pueblos primitivos a los que se puede exterminar impunemente. Y ya estamos fuera de tiempo.

Y cuando el tiempo se agota, el Ángel Exterminador está cerca, un invento metafórico que figura en el libro sagrado del Pueblo. Pero es tal el delirio de su degradación que hasta se olvidan de sus propios libros fundacionales, en los que también consta que fue el débil David quien venció a la fuerza del gigante Goliat.


Desde la Ventana metafórica de Millás se ve el mundo al revés, pero desde el Ojo del Mago lo que se ve es que el tiempo de los asesinos, que profetizó Rimbaud, ha llegado, con los grandes criminales del siglo pasado como preludio para entrar en ambiente.

De manera que el Mundo Civilizado vive en una pesadilla de la que no puede despertar porque el sueño de la Razón se toma como única realidad posible, y en esa realidad solo hay corrupción, crimen y vacío. 

Todos los días vemos ese vacío espiritual en las hordas vociferentes que llegan al Obradoiro ostentando los símbolos del nacional catolicismo mas rancio, como una nueva reencarnación del franquismo en la Ciudad de los Dos Ríos.

Y este es el mensaje de fondo de la Bella Durmiente que la versión maléfica se ha encargado de suprimir: El sueño de la Princesa es el símbolo de la muerte del Espíritu, porque es el Alma del Mundo, el Espíritu Vivo el que desaparece cuando la princesa se pincha con la aguja de la rueca, como el Escorpión que hirió mortalmente a Horus, como la mordedura de la Serpiente de las Tinieblas que envió a Eurídice al reino de Hades. 


Allí fue Orfeo a rescatarla cruzando las Puertas, como el Príncipe del cuento atravesó el Bosque de Espinos. Ya hablaremos del éxito o del fracaso de esos intentos, pero ahora no toca. Lo que si queremos destacar en Maléfica es una deliciosa inversión de los buenos por los malos. 

Lo mismo que de las antiguas películas del Oeste, en las que los malos eran los indios, se pasó después a denunciar el genocidio perpetrado contra los pueblos nativos, como hace Kevin Costner en Bailando con Lobos, donde los malos son los americanos, así en Maléfica, la Bruja Mala se convierte en el Hada Protectora.

Hace años que se inventó el Eje del Mal, para resaltar que nosotros éramos los buenos de la película, pero ¿y si resulta que los buenos en realidad somos los malos, como ha decidido hacer Hollywood con Maléfica? 
En Gaza no hay duda. Ahí están las imágenes. Nosotros somos los criminales. 

Luna de Julio 2014

1 comentario:

  1. Aun asi, hay quien solo ve aquello que le dicen que vea y no lo que le piden que razone y medite. Yo hace tiempo que veo a la ONU como lo que son, los malvados permisisivos de la pelicula.

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