miércoles, 12 de noviembre de 2014

Murcia 2014-3: Debate en la frontera de la Realidad





Me encontré con los valientes guerreros que atravesaron la noche en la entrada de los jardines del casino
Vamos a desayunar. Todavía no nos hemos acostado
Y el Gran Jefe me dijo
“Te hemos echado en falta. Tienes que ser mas generoso y descender a debatir las ideas con nosotros”

Es un tópico, que yo en tiempos compartí, el hecho de que las ideas mágicas surgen al filo de la madrugada. Pero toda la nueva concepción técnica y estructural plasmada en el Arte de las Cartas lo desmiente. Mas bien fueron las alucinaciones de la madrugada lo que se cargó el proyecto que inicialmente se planteó como un trabajo conjunto.

En cualquier caso, el germen de la renovación ya está lanzado. Tímidamente los nuevos conceptos como “Unidad Metafórica”, “Línea Escénica” o "Técnica Estructural del Autoconvencimiento” se van infiltrando en el discurso racionalista, socavando los fundamentos de la concepción dominante del ilusionismo basada en el puro truco, ese axioma por el cual todo tiene una explicación racional, y si no se encuentra es porque no se sabe y no porque no exista.

El "Señor de los Conflictos", uno de los jóvenes que participaron en la rueda, me hizo la pregunta directa, en la última ronda antes de la despedida, después de la conferencia de Mario en que se habló de esa magia perversa, que como los duendes malvados, se apodera a veces del mago.


Entonces, ¿ para ti que es la magia?

La gran pregunta. Cómo definir lo indefinible. El eterno choque de la razón y la magia, la Serpiente y el Pájaro, el Pájaro que devora la Serpiente o la Serpiente que se come al Pájaro.

El Dragón Serpiente es el guardián del Árbol del Conocimiento cuyos frutos prohibidos proporcionan la iluminación y el poder de la magia. Su ojo penetrante es adormecido por el conjuro de Medea para que Jasón pueda acceder al Vellocino de Oro que cuelga de las ramas del Árbol

Siempre los anillos de la Serpiente envolviendo al Sol de Oro, como lo imaginó Nietzsche. 

En una leyenda egipcia el Sol mordido por la serpiente tiene que recurrir a los cuidados de Isis cuyo precio es el nombre secreto que le despojará de su poder.

Que terrible debe ser ese ansia de hacer magia cercenado por la imposibilidad conceptual de creer en ella a causa de las cadenas de un pensamiento restrictivo que lo impide.


“El Sol, ¿es una estrella o es un dios?”
El racionalismo tiene una respuesta sencilla. Como un dios no puede ser, porque los dioses (ni las hadas, ni los duendes… ) no existen, es una estrella según la concepción que los científicos tienen de estrella.

Patrick Harpur ya ha desmenuzado ampliamente esa pregunta distinguiendo entre lo literal y lo metafórico, una de las conferencias que presentamos en la Posada, reclamando iniciar un trabajo que los ilusionistas no hicieron y por eso siguen sumidos en la ignorancia.

El Sol es una estructura mítica compleja que los antiguos egipcios conocían muy bien y a la que estaban asociados distintos nombres. 

No es lo mismo el sol que viaja en la barca que atraviesa la Oscuridad, que el sol naciente o que el sol con cabeza de halcón.

Es imposible hablar del Sol con alguien que solo conoce su forma literal y niega su realidad metafórica.

Así que buscamos un ejemplo para centrar el tema


Ejemplo. El Efecto Colón
¿Hizo magia Colón al utilizar su conocimiento anticipado sobre un eclipse para aterrorizar a los nativos de Jamaica? ¿Fue algo mágico para los nativos? ¿Se manifiesta alguna superioridad del pensamiento racional sobre el primitivo?

El fundamentalismo racionalista utiliza el caso para mostrar la estupidez del pensamiento primitivo superado por los conocimientos científicos de Colón y concluir afirmando la superioridad del pensamiento científico sobre el primitivo.

Según nuestro punto de vista, nada mas lejos de la realidad. Recientemente tenemos un ejemplo parecido:

Ante la situación crítica que vivían los Bancos, por el expolio de sus directivos que recién estamos comprobando, el Sistema Financiero lanzó su amenaza:

"Si no nos dais lo que necesitamos el mundo se destruirá"

Los Bancos, lo mismo que Colón eran los que estaban en situación crítica, no los nativos ni los ciudadanos. Pero ante la amenaza ficticia, los atemorizados ciudadanos actuales reaccionaron exactamente igual que los primitivos nativos jamaicanos.

Como sabemos, los nativos proporcionaron a Colón todos los suministros que necesitaba y los ciudadanos dieron a los bancos todo el dinero que pidieron.

Un monumental pelotazo para ellos seguir viviendo como dioses a cambio de la concesión de que todo quedara como estaba solo, que mucho peor.


¿Hay aquí un efecto mágico?
Sencillamente no, a no se que se considere como mágico sacar un bote de varios billones de euros en base a una amenaza ficticia.
Tanto en un caso como en otro lo que hay es una estafa, como lo es el tocomocho o la estampita, aunque por otra parte, se engaña al incauto con las mismas técnicas que el ilusionista al espectador, ¿o no nos acordamos de donde viene el juego de las tres cartas?

La Magia desde el pensamiento racional solo puede ser una estafa, algo que solo es admisible desde un enfoque artístico, que es en lo que se escudan los que niegan la realidad de la magia.

Lo que no admite ninguna duda es que el pensamiento racional que sustenta el “Efecto Colón”, no solo no es superior al pensamiento primitivo sino que nos muestra su degradación moral que permite no solo el engaño sino el genocidio de los pueblos primitivos para robarles sus recursos, considerando a los indígenas no solo como seres inferiores sino también paganos.

Lo mismo hace la neurociencia moderna convirtiendo al ciudadano en el esclavo perfecto para el Nuevo Imperio, un esclavo feliz, creyendo ser libre en el mejor mundo posible.

“Cuando la Tierra sea inhabitable nos iremos a otros planetas” dice en el colmo del cinismo Stephen Hawkins, el gran gurú del fundamentalismo racionalista, reconociendo explícitamente que ese pensamiento “tan superior” basado en la rapiña es un cáncer que lo destruye todo.

No hay magia en el efecto Colón.

Solo miseria y degradación tanto en la ciencia en que se basa como la en religión que necesita para perpetuar el engaño. 

Salón de Te "Dulce Victoria"
Miércoles 12 noviembre 2014


2 comentarios:

  1. Ambas historias son maravillosas aunque me ha gustado más la predilecta. No me preguntes por qué. Quizás la despreciada me recuerda a los dáimones del lado oscuro y la preferida me lleva directamente al jardín de las delicias. El caso es que me hace sentir mejor. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cada espectador tiene la historia que elige, aunque realmente no sabe cual elige y ahí está precisamente el misterio que hace que el juego sea muy interesante. Gracias como siempre por tus comentarios

      Eliminar