viernes, 22 de mayo de 2015

Emag para Cantora 2: Las Erinias del Complejo Municipal

En el momento que Cantora se partió la pierna, una sombra oscura se adueñó del gimnasio, un silencio mortal flotó sobre el suelo resbaladizo del aula 1 del Sarela, que podía haber sido el aula 7 de Sar o la sala 13, donde por poco se rompe la cabeza Modelo hace unos días

¿te hiciste daño? le pregunté al acabar la clase
Y se echó la mano al costado, donde tiene un tirón desde hace tiempo al que el llama ciática
me refiero al resbalar ahora
Salí haciendo rolé, dijo riendo

O sea, que te libraste de un hostión por saber capoeira, pensé. 

Pero esos movimientos bruscos repentinos, en el estado de máxima tensión de una clase de Combat, tienen un precio. Desde entonces y hasta el día del accidente Modelo fue solo una sombra de si mismo.



¿O es que ya no nos acordamos cuando el suelo resbaladizo que hacía imposible la clase de step de Eloy, hace ya dos años?, con la sala llena a reventar, con mas gente que ahora en zumba. Pero esa clase no interesaba y había que cargársela.

Fue lo mismo, hace ya dos años, cuando las agujas trepanaban el cráneo de Raquel, cuando Gabriel ya no estada y empezó la Batalla de los Dos Ríos.

Y pensé, bueno, aquellos eran solo amantes del ritmo, buscando un ejercicio  aeróbico con una estructura, un proceso de aprendizaje, una motivación en superarse, sin mas complicaciones Pero un grupo de capoeira tiene que ser algo mas, algo habrán aprendido de mandinga, algo se les habrá quedado del espíritu de lucha que era la esencia de la capoeira primitiva.
Pues no señor



Resulta que desde el accidente hasta una semana después, cuando planteo hacer una reclamación, pidiendo un suelo antideslizante, al finalizar la clase, nadie habían mostrado el mas mínimo interés por la suerte de Diana y ante mi propuesta  han reaccionado como si les hubieran pisado un callo.

Diez minutos después viene la Comisión del Cotilleo, porque la señora de la limpieza intervino en los vestuarios femeninos lanzando la idea de mejor vamos a hablar… no sea que quiten la actividad… 

El miércoles pasado, jugando con Will, resbalé al hacer una armada y por poco me caigo. No pienso ser el siguiente, por mas que se cabreen las fuerzas oscuras, a las que llamé las Erinias del Complejo Municipal, sombras de aquellas diosas antiguas de la Confrontación, el Conflicto, la Venganza y la Guerra cuyo espíritu siniestro envuelve el gimnasio, el Concello que ampara sus tropelías, el Aparato de Propaganda llamado Correo Gallego y el chico de los recados que es el Valedor do Pobo.

Yo no tengo nada que hablar con ellos y cualquier cosa que tengan que decir, por escrito. La reclamación no es negociable. Estoy hasta las narices de la Dirección, las señoras de la limpieza al servicio de la Dirección y los usuarios que colaboran con la Dirección. Pero está claro que la ley primera del universo se cumple siempre: El porcentaje de imbéciles en cualquier colectivo es constante, incluido el de capoeira.

Si capoeira ya estaba condenada por los ratios de risa que tiene. La única posibilidad de que siga es conseguir el suelo, porque así algunos que no vienen, vendrían, y otros como yo, que se van, no se irían.

Desde hace tiempo estoy viendo cosas que no me gustan, gente que llega tarde incluso solo para el juego, gente que se larga cuando le apetece, se aburre o simplemente no le gusta lo que Modelo manda hacer, gente que cuando Modelo manda hacer algo, hace lo que le sale de allí, gente que cuando Modelo manda un entrenamiento mínimamente duro dice Modelo, es que estoy cansada, gente que después de una noche de juerga enlaza con la capoeira, con el riesgo de lesión que eso supone… y puedo seguir.

En consecuencia, y dado que Modelo es un ser humano, la calidad del entrenamiento ha bajado en picado, las lesiones, mas o menos graves, de han multiplicado, el mismo Modelo incluido, y los ratios de asistencia han caído a la mitad en cuatro meses.

Es el grupo, la desidia del grupo, la inacción del grupo y la flojera del grupo lo que se está cargando la actividad. No una reclamación que es lo único que podría salvarla.

La capoeira fue una expresión de la rebeldía, una lucha de los esclavos por su liberación. Pero aquí no hay la mas mínima rebeldía, todo es sumisión a lo establecido, comodidad, ese buen rollito mas falso que falso, hipocresía y comodidad, como denunciábamos en nuestro post tres ideas implantadas en la Voz do Sar e do Sarela.

Después vino el chantaje a la víctima y a su madre, para que se callaran, para que tragaran con sus mentiras. Nadie de la dirección vino a visitarlas, como corresponde a unos miserables sin dignidad ni vergüenza. Después no había seguro de accidentes, porque el gimnasio lo dirigen unos delincuentes que lo único que les interesa es robar y estafar a los ciudadanos.


Todo ese buen rollito falso que había solo era mentira e hipocresía, cobardía e inacción. La infección que está destruyendo el tejido social está muy avanzada y los jóvenes son los mas afectados.

No somos los buenos. Los buenos jamás bombardearían a los inmigrantes para cargárselos antes de naufragar en el mar. Las buenas personas, si realmente fueran buenas personas, jamás apoyarían a los gobiernos criminales que promueven esta campaña infame y vergonzosa.

En el fondo siempre estamos solos, pero basta con uno solo que se rebele para que todo cambie.
Y aquí tenemos un grupo de combate.

Luna creciente 21 mayo 2014

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