lunes, 9 de noviembre de 2015

Rmf Niños 1. En un lugar del pasado

Parafraseando a un clásico, en un lugar del pasado de cuyo nombre no quiero acordarme, quedó el ilusionismo, la concepción de la magia basada en el truco. Algunos pretendimos partir del truco  para llegar a la realidad metafórica, pero una tras otra descubrimos que a la inmensa mayoría de los ilusionistas no les interesa la magia.

Poco antes de la desconexión, recuerdo una anécdota relevante. Aparecieron unos trileros en la Alameda con el juego de las Tres Cartas. Unos magos se proclamaron paladines de la ley y denunciaron los hechos a la policía porque aquello era un timo. Pero por supuesto no dijeron una palabra de las grandes estafas del sistema, que ya entonces eran evidente, al menos para alguien que dice llamarse mago.

Nunca me ha gustado esta forma de comportamiento que ve la arenilla irrelevante pero no la montaña que te sepulta. Yo no le tengo ninguna simpatía a Robert Houdin cuando utilizaba sus trucos de magia para impresionar a las tribus argelinas y colaborar con el ejército de Napoleón III a su colonización, lo mismo que Cristóbal Colón cuando aprovechó su conocimiento anticipado sobre un eclipse de luna para aterrorizar a los nativos, estafarles sus bienes y esclavizarlos en base a una supuesta superioridad.

Ya hemos comentado en otros foros que lo único que esto demuestra es la vileza de la ciencia cuando se pone al servicio del imperialismo, de las grandes corporaciones y del negocio. La colonización y la conquista fueron genocidios para apropiarse de las riquezas de los pueblos indígenas y la ciencia oficial que ha colaborado a estos crímenes solo es la ciencia de la infamia.

La verdadera ciencia y la auténtica sabiduría es algo que nada tiene que ver con esta ciencia de la rapiña que nos venden los medios de desinformación. Son las líneas de Nazca, son las pirámides de Giza, son las inscripciones de los templos egipcios, algo que la ciencia actual es incapaz de comprender porque son el resultado de un pensamiento mágico y una tecnología del espíritu.

Lo que está provocando el mundo moderno, basado en la ciencia y la tecnología, es que las playas del Mediterráneo se llenen de cadáveres de niños como consecuencia de sus guerras criminales a beneficio de la industria del armamento.

Ya van 70 niños muertos, a 31 de octubre, en las playas del mar Egeo. En realidad muchísimos mas.



Esta foto reciente no es tan artística como la del Niño Aylan con zapatos, pero el socorrista arrastrando por un pie el cadáver de un niño que se ahogó a pesar del salvavidas o simplemente se congeló en las frías aguas del Egeo, no es menos terrible.



El caso es que con motivo de una conferencia en la que se planteaba una visión alternativa de la medicina, la caverna informativa a las órdenes del Régimen ha salido en tromba a defender la ciencia oficial, es decir a las farmacéuticas.

Ya pasó con la neurociencia, ese movimiento ideológico fundamentalista que está diseñando el comportamiento cerebral de los nuevos esclavos-máquinas del sistema. Hubo supuestos magos que enarbolaron entusiasmados su bandera, hasta que dejaron de ser útiles. También algunos se han posicionado ahora en contra de la medicina alternativa cuyo conocimiento tiene miles de años.

Y aquí va una argumento si que es realmente científico:

resulta que (a las fábricas de armamento) no les importa montar guerras con millones de muertos civiles, puesto que se bombardean las ciudades y no las instalaciones petrolíferas,

resulta que (a las madereras) les da igual cargarse las selvas amazónicas, con los indígenas dentro, si es preciso y asesinar a los opositores cuando molestan,

resulta que (las petroleras) se están cargando, no solo a la gente, sino también al planeta, por no hablar de la ciencia económica criminal que manejan los bancos y los falsificadores del dinero.

Resulta que a las grandes corporaciones, que son las que mandan sobre los gobiernos, no les importa absolutamente nada, excepto sus escandalosos beneficios, y van a ser las farmacéuticas las santas madres teresas, que ya sabemos que de santas, nada de nada.

Los tratamientos del sida, que es un virus ficticio, y las quimioterapias contra el cáncer son un negocio monumental, ¿y nos vamos a creer que lo hacen por nuestro bien?.

Ya hay que ser corto de entendimiento.

Lo que realmente es pseudocientífico es creerse las milongas que nos cuentas unos señores que lo único que hacen es mentir.

Como nos están mintiendo con la guerra de Siria, con los accidentes incomprensibles que se están produciendo por todo el mundo, como nos mienten con las amenaza ficticias que justifican sus guerras, sus ejércitos y sus crímenes.

Hoy, lunes 9 de Noviembre de 2015 ha hecho aquí, en Santiago, un día de verano, algo totalmente anómalo puesto que lleva así desde que acabó el verano y según las predicciones, va a continuar.  

Igual ese Niño gigantesco que circula por el Océano Atlántico decide cualquier día vengarse de nuestra civilización avanzada, que con tanta ciencia y tanta tecnología, se ha convertido en la mas depravada de la historia de la humanidad.

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