sábado, 12 de diciembre de 2015

Guerra Eterna 3. Todo el mundo fue feliz

Llegó el Flautista de Hamelín y nos liberó de las Ratas

Y ante esta noticia
la ciudad se engalanó
las campanas sonaron
todo el mundo fue feliz, cantó y bailó
(Estrofa del Flautista)

La tragedia vino después, cuando al reino de Hamelín le tocó pagar la Deuda.



En esta portada de The Economist con la predicción para 2016, todo parece alegría y felicidad, una vez conseguido el objetivo principal de que la población apoye en masa la guerra económica que se está librando en Oriente Medio.

Hasta el Sol sonríe, pero de sus rayos salen mariposas negras y la Estrella de la Muerte.
Merkel dirige todo el equipo y a ambos lados nos presentan dos conflictos: Uno entre EEUU y Japón con China y otro entre la OTAN y sus colonias con Rusia.

Al fondo el papa Francisco, que es un empleado mas de los dueños del dinero a través del Banco Vaticano, sonríe en su papel benefactor al abrir las Cuatro Puertas del Jubileo de la Misericordia, un sarcasmo cuando los que huyen de la guerra se están muriendo de hambre, de frío y de miseria ante las alambradas que rodean Europa.

Cuando dispongamos de imágenes con mas definición analizaremos los mapas, libros, banderas y pancartas que aparecen en el diseño. Pero si está claro que el objetivo del 13-11-15 ya se ha conseguido. La población, transformada en máquinas biológicas y representada por el robot con el chip implantado en la cabeza, aparece en segunda línea, como parte del equipo.

No es casualidad que hoy mismo en el Mundo, que es uno de los panfletos de propaganda mas serviles que utilizan, aparezca un reportaje sobre las "máquinas con cerebro humano", que lo que nos está diciendo es que ya han conseguido implantar un cerebro de máquina a los seres humanos.



En el reportaje nos cuentan que estas máquinas aprenden con un solo ejemplo. Y el ejemplo lo vemos aquí. Hace doce años el cerebro todavía era humano y las máquinas no siguieron el mensaje único. Hubo un NO rotundo a la guerra de una mayoría de la población.

Pero ahora han mejorado la técnica, y el mismo mensaje que originó el rechazo, ahora es asumido sin rechistar. 

De hecho, el tema de la guerra ni se menciona en los debates, y por desgracia es el tema clave cuyas consecuencias ni podemos imaginar. ¿Pero que problema hay si ya nos hemos convertido en máquinas felices?, un objetivo largamente acariciado en tres fases, que por fin han conseguido:

1 que trabajen para mí
2 que sean felices haciéndolo
3 que crean que es por su bien

Esta es la estrategia básica del Protocolo de Sión, que al fin han conseguido, y de ahí la felicidad que parecen tener todos los miembros del equipo que nos presenta The Economist.

En estas condiciones, si nos quitan todos los derechos, no habrá ninguna protesta, puesto que ya somos felices con nuestras deudas y lo hacen por nuestro bien, para protegernos… de una amenaza que ellos han inventado para asustarnos, y así quitarnos los derechos sin ningún problema.

Este titular de la Voz de Galicia que aparece junto a una manifestación testimonial contra la guerra, lo deja bien claro



Suprimida la Declaración Universal de los Derechos Humanos y suprimido el pacto de Schengen con la creación de alambradas y campos de concentración por todas partes, los principios de la Unión Europea expresados en los tres mitos del ideal republicano, que los papanatas, como nuestro gobierno local, pusieron en los balcones, han muerto y solo queda la Unión Económica, al servicio de la Banca Mundial, a cuya cabeza está la Sra. Merkel, como sin lugar a dudas queda claro en la portada de The Economist.


Mas allá de las alambradas

Y mas allá de las alambradas, ¿que pasa?.
La guerra continua extendiéndose al tiempo que todos los principios morales escapan por el retrete.
Le ha faltado tiempo a Francia para reiniciar los bombardeos, que ya se había reiniciado con la aparición del Niño de la Playa. 


Lo normal cuando te bombardean es que huyas, puesto que el objetivo es destruir la ciudad en la que vives y de paso matarte.
Estas son las "ratas" que huyen de Raqa



Y estas son ya las noticias que aparecen en las esquinas de los periódicos, rutinarias, sin importancia, porque la muerte permanente que nos rodea, se ha vuelto rutinaria. 

Las máquinas biológicas con el pensamiento implantado no se preocupan de esas cosas. Son felices incrementando sus deudas y consumiendo medicamentos para sus enfermedades.



Aquí, en pequeñito, tenemos seis niños muertos en el Mar Egeo estilo Aylan, por donde viajó Ulises y nació la cultura europea que ahora se desmorona. 

La noticia es que el gobierno finlandés propone utilizar a los refugiados como esclavos, otra gran beneficio de la guerra. Nos apropiamos de sus recursos y utilizamos a la población que huye del desastre como esclavos.




Vivimos en el reino del engaño y la hipocresía. Quieren una guerra mundial para resolver la crisis del dinero y la van a conseguir como sea.




La guerra se Siria es una guerra de rapiña para apropiarse de sus recursos energéticos, lo mismo que la de Irak, Libia, Afganistan, Mali… 

Y mientras las mafias de la coalición se enseñan los dientes entre si, los bombardeos destruyen ciudades, hospitales, escuelas… mientras el petróleo robado fluye protegido hacia occidente a precio de saldo.

Pero quizás lo mas grave, porque la rapiña comenzó con el genocidio de las culturas americanas, es el ensayo de guerra psicológica para comprobar hasta que punto son efectivas las técnicas de control del comportamiento de manera que una población embrutecida está apoyando sus crímenes en mayor medida que hace unos años, y van a votar como borregos a los funcionarios del sistema que está provocando la guerra.

Es el caso de la Alemania nazi, pero técnicamente muy mejorado. Y ya sabemos la catástrofe humana que eso produjo.

Sin embargo fue muy beneficiosa para los intereses de los amos del mundo.

El 17-7-1944 se firma el acuerdo de Bretton Woods y se crea el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

El dios Dinero siempre gana alimentándose de la sangre de sus esclavos.

Sábado 12 diciembre 2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario