Gabriel



ANÉCDOTAS DE GABRIEL

Al pensar en Gabriel me acuerdo de los tiempos gloriosos del congreso de Lyon 76, cuando era técnicamente insuperable. Poco después llegó la decepción infinita con Tamariz, cuando se adjudicó la autoría de Escorial 76.

Recuerdo como quería involucrarme en su furia, recordándome el Rito de Iniciación, la mnemónica, la película de la EMM y tantas otras cosas que se apropió indebidamente. Incluso se tiene enfadado conmigo por no enfadarme yo con Juan.

Yo estaba ya con los inicios de la Bsimb y poco podían afectarme los pequeños arañazos de Juan, pero a Gabriel le quitó todo, y toda posibilidad de destacar en el mundo de la magia, porque lo que Gabriel hacía solo podía hacerlo Gabriel. La Gran Obra de Gabriel pasaba a ser un jueguecillo del Gran Maestro, y esa indignidad, Gabriel no se la perdonó jamás.

Todavía en 2005, cuando el rodaje de magos como tu, la herida estaba abierta. Mi compañera Carmen, que nada sabía del tema, captó el odio y el resentimiento en cada comentario que Gabriel hacía sobre Tamariz.

Recuerdo también cuando llamó Arza para la primera Peza “Gabriel y tu estáis de moda” Para Gabriel fue una gran experiencia, pero cometió el error de creerse que el aparente interés que despertó iba en serio. Gabriel estaba convencido de que se iniciaba una nueva etapa en la que por fin iba a ser reconocido por los magos.

En casa de Pequi, después del evento, tuve que hacer de malo e intentar bajarle de la nube a la que le había conducido el espejismo de un falso interés por su trabajo. Incluso quería recuperar el número de Lyon.
- Pero Gabriel, aquella baraja no existe. Nadie puede hacer ya aquellas dadas.
- Yo si puedo, mira, mira… bueno, trabajándolas un poco.

Sin duda Gabriel podría recuperar las dadas del número de Lyon con las barajas basura de ahora. Pero los demás no. De hecho Wilson, con dadas convencionales, asombra actualmente a todos los magos… que no han conocido a Gabriel.

Le expliqué que nuestra única opción era enfocarnos en el aspecto estructural y metafórico, donde íbamos muy por delante. Actualizar el antiguo Arte de la Cartas y recuperar las “Líneas Escénicas” esbozadas en aquellos tiempos, a pesar de que el concepto aun no estaba formulado.

Gabriel confiaba en que al volver a Bulbuente iba a dar una conferencia en Zaragoza. Estaba entusiasmado, y como en otras ocasiones se mosqueaba conmigo por mi escepticismo, cuando le decía: Mira Gabriel, en realidad no tenemos nada y la admiración del momento es puro humo. Como así fue.

Gabriel nunca dio una conferencia en Zaragoza. Al poco tiempo tuvo su primer derrame cerebral, del que no se enteró hasta que le dio el tercero. Y para entonces la recuperación era ya muy difícil. Nuestra última convivencia en Santiago para ensayar una posible reaparición lo certificó. Después la muerte de su  hermano menor y a continuación la de su madre. Y la puntilla, la grave enfermedad que de repente atacó a Raquel.

Yo, desde una situación muy complicada, le di a los magos, en general, la oportunidad de reparar la deuda impagable que tienen con Gabriel. Y los magos miraron para otro lado. Esa es su responsabilidad. Y la mía denunciarlo.

El libro de las dadas se editará. Sin ese libro, la biblioteca de cualquier ilusionista estará incompleta. Sin ese eslabón, que tanto impresionó a Ascanio, el Arte de las Cartas es inabordable. Y así nunca saldremos del laberinto.

Santiago 13 dic 13